Rockabilero y melancólico, sosegado y apasionado, retro y moderno son dualidades que conviven en el siempre elegante y apuesto Chris Isaak, quien despuntó cuando su canción Wicked Game fue incluida en la banda sonora de la película Wild At Heart (Corazón salvaje) de David Lynch.
Malvado juego
El título 'Juego malvado' revela el sentimiento inquietante y afligido de Isaak, que escribió el tema en 1989 inspirado en la llamada de una mujer que le ofrecía un encuentro sexual y trasladó a su momento personal, atrapado en un amor tan obsesivo como imposible.
La intensa atmósfera musical completa esa angustia con el soberbio vibrato y lánguidos punteos del guitarra solista James Calvin Wilsey, la base atemperada de Kenney Dale Johnson (batería) y Rowland Salley (bajo), perfecta alfombra para la trémula voz de Isaak que se eleva con delicadeza y desemboca en una orgía de gloriosos falsetes.
Wicked Game encajaba cual guante en el universo de Lynch, que utilizó con frecuencia canciones suyas y le dio un papel en la mítica serie Twin Peaks.
Se editaron tres vídeos, el primero con la banda y escenas del film, el segundo muy pasional, rodado en Hawái con la famosa modelo danesa Helena Christensen, y el tercero como tráiler de la película, protagonizada por Nicolas Cage y Laura Dern junto a un variopinto elenco de secundarios.
Silvertone
Christopher Joseph Isaak, californiano de ancestros italo-germanos, bebió del Rock'N'Roll añejo con los biberones y montó su primera banda nada más graduarse en la universidad, Silvertone, mismo nombre de su álbum de debut con Warner Bros (1985), del que David Lynch ya tomó prestadas dos canciones para su aclamada peli Blue Velvet, "Gone Ridin'" and "Livin' for Your Lover".
En 1987 editó su segundo larga duración homónimo que contenía algunos de sus temas ya imperecederos, como Blue Hotel, Wild Live o You Owe Me Some Kind Of Love. La mencionada Wicked Game supuso el cohete definitivo a la fama que propulsó el Lp Heart Shaped World (Reprise, 1989), repleto de otros memorables títulos de los que nos ocupamos.
Roy Orbison
La herencia de Roy Orbison es palmaria, incluso la elección de su atuendo con coloridas chaquetas 'country' que deslumbran la vista. Así, la sombra del autor de Pretty Woman se palpa en Heart Shaped World; duelo de rítmicas a cargo de Wilsey y el propio Isaak, quien susurrante lamenta que el novio la haya abandonado por otra mientras su corazón llora. El ritmo se eleva con fuerza al igual que la garganta de Chris para un desenlace de rockabilly desbocado. ¡Qué bien puntea Wilsey!.
Las acústicas se disparan en I'm Not Waiting al animado compás del batero Johnson y el bajista Salley. Irrumpe el falsete de Isaac que prosigue más grave con su genuina entonación en uno de los episodios más memorables del disco: "Ya no te espero más, renuncio a este amor"
El desengaño también inunda Don't Make Me Dream About you, impecable combinación de las guitarras , base rockeras y la voz entre tierna y plañidera a la que se suman con cuerpo los vientos y los coros sensuales de Christine Wall y Cynthia Lloyd. El vídeoclip repetía la fórmula erótica en blanco y negro de Wicked Game.
En cambio, Forever Young es una optimista bocanada campera con efluvios tex-mex en la que Chris Isaak, cumplidos 69 años en junio, canta que al igual que su amor se siente "eternamente joven".
Volvemos a la tranquilidad con Kings Of The Highway, en la que las tenues guitas y la afligida entonación de Isaak como un apesadumbrado 'Rey de la autopista', mismo sentimiento de un amor fracasado refleja la vaquera Wrong To Love You con un ritmo constante y la voz casi mortecina, calcada en Nothing's Changed para lucimiento de Wilsey con delicados solos.
Ambiente hispano como indica el título Blue Spanish Sky, quizás pensando más en México que en España, y un recital de registros vocales desde un tono grave a gorgoritos y falsetes. Wilsey destaca a la guitarra española y Doc Sverinsen a la trompeta.
Tupé y Rockabilly
Riffs estilo Duane Eddy de Wilsey, un acelerado ritmo rockabilly e Isaac desmelenado cierran el disco con In The Heat Of The Jungle, que seguro le hubiera gustado grabar a mediados de los 50 coincidiendo con Elvis en los míticos estudios Sun de Memphis.
La edición en cd añadía el bonus de Diddley Daddy, versión de otro de sus ídolos. Originalmente incluida en la película Shag, recrea el pegajoso sonido Bo Diddley con la base iangotable, armónica, las rítmicas garajeras y Chris desgañitándose.
San Francisco Days, Baja Sessions, Speak Of The Devil, Always Got Tonight fueron los siguientes discos de Isaak hasta un total de 13 álbumes, el último navideño de 2022.
Actor, presentador y solterón
Chris Isaak, cuya apuesta figura fue portada de las revistas Esquire o Elle y People le distinguió como uno de los hombres más atractivos del mundo, ha estado muy ligado al cine y la pequeña pantalla.
Además de las mencionadas colaboraciones con Lynch, actuó como secundario en los filmes de Jonathan Demme Married To The Mob (Casada con todos) y The Silence Of The Lambs (El silencio de los corderos), entre muchas otras apariciones, y condujo su propio show en televisión.
Se le relacionó sentimentalmente con Stevie Nicks, aunque no fue más allá de una íntima amistad con la cantante de Fleetwood Mac. Isaak confesó que su verdadero amor ha sido su banda y la música. "No significa que pensara alguna vez en casarme y tener hijos, pero he estado muy ocupado componiendo, grabando canciones y saliendo de gira". Pues que siga solterón para deleite de nuestros oídos.
¡A disfrutarlo, háganme el favor!
CHRIS ISAAK - HEART SHAPED WORLD (1989)
.1. Heart Shaped World
.2. I'm Not Waiting
.3. Don't Make Me Dream About You
.4. Kings Of The Highway
.5. Wicked Games
.6. Blue Spanish Sky
.7. Wrong To Love You
.8. Forever Young
.9. Nothing's Changed
10 In The Heat Of The Jungle
11 Diddley Daddy (Harvey Fuqua/Bo Diddley)
. Todas las canciones de Chris Isaak, salvo Diddley Daddy
- Otros discos recomendados: Silvertone (1985), Chris Isaak (1986), Forever Blue (1995), Speak Of The Devil (1998), First Comes The Night (2015)
Pocos grupos hay tan inclasificables como Cheap Trick. En cualquiera de sus más de 20 discos que abarcan cuatro décadas largas transitan con total descaro del heavy, al cuasi punk, R&R, power pop o a placenteras melodías con evidentes reminiscencias ‘Beatlianas’.
Ese puede ser el motivo por el que este cuarteto originario de Rockford (Illinois) no haya tenido un merecido éxito masivo (excepto en Japón donde se desató una incondicional ‘Trickmanía’) al confundir a la audiencia que, como decía Forrest Gump de las cajas de bombones, nunca sabe lo que se va a encontrar en cada canción.
Después de tres discos, incluido un brutal directo en el mítico templo tokiota Budokan, y varias canciones perennes en su repertorio como ‘Hello There’, ‘I Want You To Want Me’, ‘Come On, Come On’ o ‘Southern Girls’, en 1978 vio la luz Heaven Tonight, que refleja plenamente su ecléctico estilo y personalidad creativa siempre preñada de un cáustico sentido del humor.
Ser hijo de un músico consagrado y llevar con dignidad su apellido es un exigente reto que muchos retoños han intentado con desigual fortuna, como Nancy Sinatra, Ziggy Marley, Rosanne Cash, Miley Cyrus, Rufus Wainwright, Julian Lennon o ¡Enrique Iglesias!.
Uno de los que más airosos ha salido de este envite es Jakob Dylan, cuya mayor virtud reside en que no ha querido parecerse a su progenitor con una apuesta acorde a su generación, si bien no se le puede negar la similitud de la voz nasal con el de Minnesota.
El estallido de la ‘Movida madrileña’ entre los 70 y los 80 supuso la mayor revolución musical española jamás vista (y quizás no repetida) con la irrupción de incontables bandas tan dispares en el estilo, imagen y postureo, pero cuatro décadas después solamente el talento y vigencia de algunas ha superado la criba, entre las que incluimos a los Pistones como estandartes del valioso ‘pop energético’; basta escuchar Los Ramones, El pistolero, Persecución, Metadona, Flores condenadas, Rico o pobre…
Someday, Someway perdura como una de las perlas que nos deparó la ‘New Wave’ con los mágicos ingredientes de un vivo compás, estupendas armonías vocales e irresistible estribillo.
Marshall Crenshaw, cuyo aspecto de chico aplicado y gafas redondas parecía la auténtica reencarnación de Buddy Holly (al que precisamente interpretó en la película La Bamba), se dio a conocer al mundo en 1982 con su álbum homónimo, perfecto compendio de los sonidos y espíritu que inundaban las ondas, pese a que él nació en Detroit.
El nombre Stealers Wheel puede que no diga mucho en estos tiempos, pero basta con escuchar los primeros compases de Stuck In The Middle With You para celebrar el que fue su 'one hit wonder' de 1972, perpetuado por Quentin Tarantino en una de las escenas más impactantes de Reservoir Dogs.
Igualmente reconocido es uno de sus componentes, Gerry Rafferty, que alcanzó el éxito con Baker Street años después.
Pero retrocedamos a los 60 cuando dos compañeros escoceses en un colegio de la localidad de Paisley, el mencionado Rafferty y Joe Egan, compartían sus inquietudes musicales. El primero ya había formado parte del Humblebums e incluso editado un disco en solitario, hasta que ambos decidieron formar Stealers Wheel.