Lo lógico es pensar que una banda de nombrePanic! at the Discoy natural de Las Vegas se dedique a animar las pistas de baile mientras gira la bola de espejos.
Aunque sin desdeñarlo,Brendon Uriey sus secuaces ofrecen una variada receta de rock vitaminado con pasajes de power pop, heavy, glam o melodías engoladas propias de Broadway y un barroco desborde vocal e instrumental que te mantienen siempre en tensión, como si en un mismo disco escucharas seguidos o entremezclados a Cheap Trick, Beatles, Thin Lizzy, Queen, Frank Sinatra o T-Rex.
Etiquetados en el movimiento'emo'que surgió en los 80 en Estados Unidos como una progresión 'emocional' del punk y el grunge, letras biográficas desnudas y una florida estética de ropa y peinado, Panic lo han revivido ya en este siglo con categoría de embajadores plenipotenciarios junto con sus admiradosFall Out Boy.
Formados en la ciudad del juego en 2004 por los compañeros de Secundaria Ryan Ross, Spencer Smith, Brent Wilson y el mencionado Brendon Urie (único que permaneció hasta su disolución en 2023), al año siguiente se editó su primer álbum, A Fever You Can't Sweat Out, y ganaron notoriedad en una gira patrocinada por Nintendo junto con otras bandas.
Desde entonces publicaron otros seis discos hastaViva Las Vengeance, su canto de cisne en 2022 que amalgama con mucho talento y seducción todos sus estilos e influencias.
Que no se apague la luz
Cautivadora de principio a fin,Don't Let The Light Go Outes un homenaje al rock clásico. Punteos magistrales deMike Viola, teclas y la voz dramática de Urie: "Eres mi amor, mi muerte, mi coartada, dime que esto no es un adiós (...) no dejes que se apague la luz".
Coescrita con la banda yButch Walker, de fama con los excelentes Marvelous 3 que mete más guitas, piano y coros, en un desarrollo majestuoso que sustentanJake Sinclairal bajo yDan Pawlovicha la batería.
Viva Las Vengeance, que da título al álbum en un juego de palabras de su ciudad, supone una desenfrenada descarga de power-pop en la que aflora el portento vocal de Urie con guiño a Queen, coros muy 60's y una base atronadora con contrapunto pegadizo del piano y las guitarras.
Middle Of A Breakupes otra epopeya que revive la esencia nuevaolera con un desenfadado ritmo, las guitas y teclas de Viola y Urie que gime y grita que sigan practicando sexo pese a estar al borde de la ruptura, todo envuelto en una fabulosa orgía de coros.
La admiración por los sonidos ochenteros se plasma igualmente en otras tonificantes dosis tales comoStar Spangled Banger, Say It Louder, Something About Maggieo con una notable subida de decibelios enSugar Soaker.
Ese mismo espíritu lúdico transmiteLocal Godcon el soberbio bajo de Sinclair como solista, los omnipresentes coros y la euforia gutural acostumbrada de Urie.
Dios mató el R&R
Y aunque el título (God Killed Rock and Roll) culpa a la deidad de la defunción del R&R, este tema es un puro jolgorio que lo renace en un comienzo a capella de Rachel y Urie, evocador y suave al piano, Viola a lo suyo con las seis cuerdas para un memorable crescendo que combina los coros Doo-wop con remedos de Freddy Mercury.
Completan el disco la atractiva poperaSad Clown,Do It To Deathen otra complicidad con Queen yAll By Yourself, inspirada en el mayor éxito de Eric Carmen tras su etapa con Raspberries.
Aclamado por la crítica y el público Viva La Vengeance, sin embargo, ha sido el testamento de Panic. Urie anunció a principios de este 2024 que su esposa estaba esperando un hijo y que se iba a centrar en la vida familiar, aunque dejó caer que era una "interrupción". Nos aferramos a la posibilidad de que volvamos a sufrir un ataque de pánico.
¡A disfrutarlo, háganme el favor"
PANIC! AT THE DISCO - VIVA LAS VENGEANCE (2022)
.1. Viva Las Vengeance
.2. Middle Of A Breakup
.3. Don't Let The Light Go Out
.4. Local God
.5. Star Spangled Banger
.6. God Killed Rock and Roll
.7. Say It Louder
.8. Sugar Soaker
.9. Something About Maggie
10 Sad Clown
11 All By Yourself
12 Do It To Death
. Todos los temas coescritos por la banda
- Otros discos recomendados:Pretty. Odd(2008),Too Weird To Live, Too Rare To Die!(2013),Death Of A Bachelor(2016),Pray For The Wicked (2018).
El mero hecho de haber sido el primer marido de Julia Roberts le otorga a Lyle Lovett un cierto estatus de celebridad y envidia, pero nos importa más que se trata de uno de los artistas más personales y eclécticos que partiendo del country ha explorado también con ingenio el jazz-swing, el pop y el rock.
Enjuto, de nariz prominente y un peinado propio de haber metido los dedos en el enchufe con la tarifa alta, obviamente este texano no encarnaba el supuesto atractivo de los galanes de Hollywood, aunque sí encandiló a la megaestrella ‘Pretty Woman’ cuando se conocieron en el rodaje de ‘El juego de Hollywood’ que dirigió Robert Altman. Su matrimonio, de todas formas, fue efímero (1993-1995).
Vaya mala suerte ser coetáneo de los Beatles, Rolling Stones, Who oHollies debe haberse preguntado más de una vez Ray Davies, líder de los excelsos Kinks y el más agudo retratista de la 'decadente' sociedad británica, cuyo amplio reconocimiento no tuvo la justa correspondencia en las listas.
Resignados a que es imposible dejar de sudar este verano sugerimos hacerlo hasta el borde de la deshidratación con el mejor entrenador personal para estos menesteres, quien no es otro que James Brown.
El autoproclamado 'Padrino del Soul' no liberó uno solo de los poros en sus explosivos conciertos, a veces envuelto en una capa, con unos botines de vértigo y siempre con un ritmo y pasión tan irremediablemente apetecibles como, verbigracia, una caña en un chiringuito.
Este ciclón de la naturaleza fue el auténtico impulsor del funk, ese sonido intenso y pecaminoso que se pega a la ropa más que un chicle.
"¡Qué inventen ellos!" dijo nuestro gran Miguel de Unamuno, frase malinterpretada que nos viene al pelo (a los que nos queda algo y también por la actualidad de la película de Alejandro Amenábar) para ensalzar a Lenny Kravitz, alquimista donde los haya que bebe de las fuentes del rock, soul, psicodelia, funk o lo que se tercie para parecerse a muchos y, sin embargo, imprimir un sonido personal e intransferible.
Excelso multiinstrumentista, cantante, compositor y productor, este neoyorquino abarca 30 años de carrera con once discos en estudio y sigue en plenitud como se podrá volver a comprobar en julio, cuando actuará en Fuengirola (23) y Madrid (26).
Si las torrijas y la Semana Santa son indisolubles, no lo es menos escuchar con una rebosante pinta de cerveza a Madness, una de las bandas británicas más divertidas, guasonas y, como su nombre indica, con un vitalista componente de locura.
Abanderados junto con Specials, English Beat o Selecter de la fiebre a finales de los 70 del ska, el frenético estilo de raíz jamaicana que consiste en pasar el reggae por una batidora, la pandilla se formó en el emblemático barrio de Camden Town, curtiéndose en los pubs de Londres.