Elegante, bien parecido, dotado de una poderosa garganta y un refinado estilo para dominar todos los palos del rock al soul o del blues, reggae, funk al jazz, el legado de Robert Palmer permanece intacto 23 años después de su repentina muerte por infarto.
Cuestión de buen gusto. Lo que todo el mundo, por motivos de educación o de simple intuición personal, debería demostrar a la hora de saber escoger una película, un libro, una novia...o grabar un disco.