Esa llama que alimentaron Ray Charles, Sam Cooke, Aretha Franklin y tantos otros tiene un defensor destacado en la figura de este inglés de 63 años, que habría compartido mesa y manteles largos con esos nombres de haber nacido tres décadas antes y al otro lado del Atlántico.
Cantante de voz prodigiosa, con múltiples matices, publica con su formación The James Hunter Six el álbum 'Off The Fence', el noveno de su carrera, con una docena de canciones sin desperdicio.
¿Qué ofrece? Soul del bueno. ¿Lo de siempre? Lo de siempre. ¿Entonces? Entonces, lo que Hunter demuestra es que para ponerse al amparo de un canon hay que hacerlo con el máximo respeto y con la máxima humildad. Al situar sus canciones en la senda de los clásicos, Hunter honra a estos y, lejos de copiarles, alimenta un estilo que es historia de la música y que nunca, nunca, podrá extinguirse.
Cómo pensar siquiera en esa posibilidad ante temas soberbios como el que da nombre al disco o el muy bailable 'Gun Shy', tierno testimonio de un tímido sin remedio que pierde el habla ante la mera presencia de su amada.
Y es que el amor sin medias tintas está también, como en el viejo soul, en el corazón de la mayoría de los temas. Las canciones de Hunter retratan a un tipo que, para bien o para mal, se entrega completo y no tiene miedo de contarlo. Y si no, véase la tristeza casi adolescente que confiesa en la preciosa 'Particular':
"Vaya, es un día precioso si no eres exigente. El sol casi salió un rato. Si las bajas expectativas son para ti lo natural y omites la parte en la que ella dijo: 'Hemos terminado', es un día precioso si no eres exigente. Y, aun así, supera al mañana por mucho".
El soul de Hunter admite detalles de mambo, de jazz y de chachachá que se integran sin ruido en el conjunto. Y el gran tema bluesero del disco, 'Ain´t That a Trip', es una nueva colaboración con Van Morrison, del que recibe sincera admiración desde hace muchos años.
"¿No es increíble? ¿No es increíble? Ahora te pregunto, ¿es justo? Con un beso, tu destino está sellado. Cariño, eso sí que es increíble", cantan con complicidad.
Como hace en este tema propio, James Hunter -cuyo primer nombre artístico fue Howlin' Wilf- ha aportado voces, guitarras, armónicas y buen rollo a muchos de los directos y de las grabaciones de Van Morrison. Para dar fe de ello, recuperamos la interpretación conjunta de 'Help Me' hace cuatro años en Malmoe, donde la gran noticia es que el siempre sobrio león se atrevió con un elegante traje anaranjado.
